Los objetivos de la orden dirigida desde la Guarida, la cual es de localización desconocida, son varios:

-Salvaguardar el orden entendido como un equilibrio de fuerzas acorde a los tiempos. Es decir, en tiempos de Leonor, la fundadora, era impensable que una democracia fuera la garante de ese orden y ese equilibrio. Se buscaba más bien un monarca que pudiera abastecer a su pueblo de las necesidades básicas y ejerciera el buen gobierno entre sus súbditos.

Más adelante promovieron la empresa del descubrimiento del Nuevo Mundo y luego la posterior defensa de los indios de manos de Bartolomé de las Casas para que los reyes de España no se excedieran contra unos súbditos en clara inferioridad ante los peninsulares. Eran tiempos difíciles en los que la Orden Boreal campaba a sus anchas por los escenarios bélicos de Europa que ellos fomentaban enemistando a los monarcas de la cristiandad bien contra el Turco, bien entre ellos para alcanzar sus fines a corto plazo (encontrar la quimera de la Atlántida) o para lograr la supremacía de la raza blanca contra lo que ellos creían las demás razas, vistas como seres inferiores a eliminar o esclavizar para servir a los seres humanos más civilizados, los de la tez blanca, siempre bajo un criterio racista y xenófobo.

Siglos más tarde los púrpuras promovieron las revoluciones de finales del siglo XIX contra el Imperio británico y contra la tiranía francesa. El ser humano aún no estaba preparado para controlar el ímpetu revolucionario y siempre acababa el ansiado orden en caos y sangría humana.

Fue imparable llegar al imperialismo voraz de finales del XIX cuando las grandes potencias se repartieron África, una de las principales causas de la Primera Guerra Mundial. La Orden Boreal, en la cima de su poder, consiguió enfrentar a las mayores potencias en la consecución de sus objetivos. El kaiser alemán fue manejado al antojo del líder boreal apostando todo al caballo ganador. El León Púrpura, con Arkab como príncipe de Europa, pudo cambiar el curso de la guerra empezando por abatir al Barón Rojo para luego arrancar el armisticio al II Reich. El mismo príncipe se opuso al Tratado de Versalles cuando su rey quiso ensañarse con Alemania para dar una lección a los borealis y alejar para siempre la idea del Poder Blanco sobre las razas humanas.

Nadie vaticinaba que una desconocida Sociedad Thule iba a acabar en cuestión de meses con la siempre temida Orden Boreal. Odín, el llamado Enmascarado, destrozó a los borealis y se quedó con su espacio construyendo todo un engranaje que lucharía contra los púrpuras por el control y el liderazgo mundial.

Pronto lamentarían los púrpuras su decisión de humillar a Alemania tras su derrota en la Gran Guerra. La Sociedad Thule, infinitamente más siniestra y poderosa que su antecesora devorada, crearía la gran amenaza de los años treinta y cuarenta, el Partido Alemán Nacionalsocialista de los Trabajadores (NSDAP), el temible partido nazi…

-En un principio la orden surgió como una sola persona, una sola mujer, Leonor Magna. Ella, vestida con una armadura de color negro con un león púrpura en el pecho, comenzó a tomarse la venganza por su mano tras la muerte de su padre. Poco después lLeonor encontró ayuda en su objetivo y todos sus intengrantes se colocaron armaduras negras creyendo el pueblo de que el León Púrpura (encarnado como un héroe del pueblo y un villano para los poderosos) era omnipresente. El rey Alfonso no se explicaba la capacidad del héroe popular. El rey se preguntaba por qué él no era su objetivo ya que él era el primer ciudadano en el Reino de León.