Desde su creación en agosto de 1918, la Sociedad Thule se marcó como objetivo primordial la superioridad de la raza blanca, ya bien fuera por genocidio o mediante la esclavitud, interpretando diferentes grados:
-Total: cuando todas las razas que no sean la blanca son condenadas a la esclavitud.
-Piramidal: la adoptada por las potencias coloniales europeas con la raza negra, en la que establecían contactos con las élites de las naciones africanas para la compra de esclavos. De este modo se obtendría una casta superior que, a modo de clientelismo, tendría una colaboración estrecha con la raza blanca y una casta inferior que sería traicionada por la superior vendiéndola como mercancía o dándola para su explotación humana.
La Sociedad Thule considera a la raza blanca originaria del continente mítico de la Atlántida, siendo difundida a partir de la isla de Thule, la cual ascendió tras el hundimiento del continente hasta la latitud más septentrional. Desde entonces se conoció a los thulistas (nombre aplicado a los originarios de Thule) como la raza aria, los supervivientes de la Atlántida.
Para conseguir sus objetivos, lo societarios se marcaron una gradual política agresiva teniendo a Hitler y su partido nazi como plataformas de perfil alto en un primer momento para subyugar a las razas consideradas inferiores. Uno de sus principales pilares en el logro de sus objetivos fue el eliminar a los judíos, los cuales siendo originarios de Palestina (con lo cual no blancos), fueron contaminando con sus creencias a personas de raza blanca ubicadas sobre todo en Alemania y Estados Unidos. Hitler y Odín trabajaron conjuntamente para perseguir a los judíos y recluirles en campos de concentración para así contribuir en la producción bélica alemana durante la Segunda Guerra Mundial.
En un primer momento, paralelamente, tanto Odín como Hitler, mandado por el primero, se afanaron en buscar la Atlántida y la isla de Thule para conseguir encontrar el preciado metal atlante, el oricalco el que, según el líder thuliano, conseguiría bascular el poder mundial a su favor acabando con su antagonista, la Orden del León Púrpura y con aquellos gobiernos favorecidos por esta.
Para conseguir sus objetivos Odín se marcó varios retos:
-Hacerse con el control de Alemania tras la Primera Guerra Mundial. Usó el revanchismo en contra del Tratado de Versalles para fomentar a los grupos nacionalistas de ultraderecha. Para ello elevó a Hitler al poder consiguiendo el gobierno en 1933. Durante los años 30, el dictador, fue su brazo ejecutor.
-Instaurar un gobierno afín en el sur de Europa, nacionalista, imperialista y que rivalizara con el colonialismo franco-británico. Ese fue Mussolini en Italia. Pronto tuvo que renunciar al colonialismo, aunque no fue ningún trauma viendo cómo trataban a los indígenas franceses y británicos, con lo cual no le pareció relevante cambiar de manos dichos territorios.
-Fomentar gobiernos autoritarios en el eje atlántico. Viendo que Reino Unido, Francia y los países escandinavos estaban muy anclados a sus tradiciones democráticas, pudo conseguir sus planes en los países ibéricos (España y Portugal), aunque pronto la II República Española cambió el curso de sus planes promoviendo un golpe de estado que acabó siendo una guerra civil. Los gobiernos anteriormente impuestos favorecieron el curso de la contienda para el general Francisco Franco. Con él nunca mantuvo relaciones directas y sí a través de Hitler y Mussolini. Lo hizo para no asustarle y que pensara que ambos dictadores no eran más que unos títeres, como realmente Odín les consideraba.
-Aprovechó la coyuntura que fomentó indirectamente la Orden Boreal en la desintegración del Imperio ruso y se inmiscuyó en la política bolchevique. La instauración de la URSS en 1922, el asesinato de Lenin y la proclamación de Stalin como dueño absoluto del gigante comunista fueron sus grandes logros. Hitler nunca sabría que su mentor sería el que se ocultaba de la promoción rusa como contrapeso a su poder.
-Buscar fuentes inagotables de financiación. Lo consigue a base de ocultar su identidad por medio de otras, usando a lacayos haciéndose pasar por esas identidades. Estos actúan bajo sus directrices sin salir ni un milímetro de sus deseos. El dinero es poder y eso bien lo sabe Odín. Ahí radica el milagro de haberse alzado con la hegemonía mundial acabando primero con las ruinas de la Orden Boreal tras el asesinato de su líder a manos de Arkab y la pérdida de influencia debido a la paulatina derrota del Imperio alemán (1917-18) y el fomento de rivalides intestinales internas en la democracia piramidal de la Hermandad dentro del León Púrpura.