Sucursales de la sede central de la Sociedad Thule, el Búnker. Llamados así porque imitan en su organización y estructura a los nidos de arañas. Se dice de tal modo que, quien entra, no sale de allí debido a las trampas que tiene. Por eso los nidos son especialmente duros de eliminar. Los púrpuras, habitualmente, suelen preferir reforzar sus madrigueras cercanas y aumentar los efectivos de las sombras y hermanos de los tres grados inferiores ante tal condición.
En los nidos se encuentran miembros de la Orden Negra y también a modo de jefes de sede, thulianos hasta el grado de caballo. Los alfiles y las reinas suelen moverse más en terrenos más pantanosos y oscuros que la acción directa contra la Orden del León Púrpura, al igual que hacen ellos, donde los tres grados superiores y también el cuarto, los paladines, es raro que abandonen la Guarida para morar durante un tiempo en alguna madriguera.
Los nidos son un excelente enlace con el mundo real. Poderosos hombres de todo el mundo se guarecen en los nidos. Grandes empresarios manejan los hilos de la sociedad mundial a su antojo teniendo a Odín en la cúspide. Esos grandes y poderosos empresarios imponen las condiciones a las que se somete la sociedad. Los precios de la luz, del petróleo, del agua, del teléfono, la ropa, el destino de los más desfavorecidos, usados sin piedad usando la democracia como excusa para controlar y dirigir sus vidas para mantener el statu quo y los privilegios de los más fuertes a costa del sudor de sus frentes.