Corría el año 1918. Alemania iba perdiendo la Guerra de las Naciones. La Orden Boreal perdía a la vez con ella. El León Púrpura estaba cambiando las tornas. En 1914, al inicio de la contienda, teniendo a las potencias centrales como brazo armado, la Orden Boreal pensaba en dar por acabada la guerra una vez se conquistara París, subyugar al país galo y conseguir arrebatar una ciudad fundamental al León Púrpura, ya que la madriguera central de Francia se encontraba en su capital, siendo además, en ese tiempo, la principal madriguera del centro de Europa. De conseguirlo, el León Púrpura perdería mucha influencia sobre la Europa continental abriendo la posibilidad de que los borealis acabaran conquistando la misma Guarida. Sin embargo, cuatro años más tarde, un suceso inesperado acabaría con las esperanzas de la Orden Boreal. Arkab, por entonces con el grado de paladín, eliminó contra todo pronóstico al líder boreal en su misma sede. Tiempo después, Draco fue descubierto intentando asesinar al León Negro (descubierto por Arkab a su vuelta a la Guarida) y el mismo Arkab ejecutó el ritual del traidor sobre él cuando además le sacaron la información de que era un importante líder boreal. El mismo Draco, con nombre de Odín en la Orden Boreal, acabó con la misma al destruirla por dentro, creando la Sociedad Thule, a su vez recogiendo lo más granado de las sociedades secretas völkisch el 17 de agosto de 1918. Medio año después crearía el DAP (Partido Obrero Alemán) el precursor del NSDAP (Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán) poniendo como líder a Adolf Hitler, un austriaco que alcanzó el rango de cabo luchando por Alemania en la Gran Guerra. Hitler se constituía como el brazo político de la Sociedad Thule, la cual se mantenía en las sombras en el intento de controlar los focos mundiales del poder real.

El periodo de entreguerras fue especialmente virulento. Odín quería hacerse de nuevo con el poder en Alemania como lo había tenido la Orden Boreal cuando desplazó a Bismarck y estableció como su títere al kaiser Guillermo II, el cual se enemistó con las familias reales británica y rusa y comenzó el tumultuoso camino hasta desembocar en la Primer Guerra Mundial. Ayudaron en demasía los nacionalismos balcánicos fomentados por el León Púrpura en un intento de debilitar a los imperios germánicos y con ello a la Orde Boreal, la cual no daba a vasto intentando apagar los fuegos revolucionarios que surgían en el centro de Europa.

Una vez consiguió poner a Hitler como canciller de Alemania y establecer a las SS como fuerza de choque al modo policial (brazo armado de la Orden Negra), empezó a convertirse la Sociedad en algo realmente aterrador. Ya había tenido éxitos en Italia (Mussolini), Portugal (Salazar) y España (Miguel Primo de Rivera) consiguiendo equilibrar la balanza con el León Púrpura. En 1934 Hitler se proclamó Führer (Guía)  a modo de líder totalitario de Alemania, convirtiendo al país en una dictadura totalitaria donde el jefe de gobierno y el de estado estaban encarnados por él. En 1936 promovió la Guerra Civil Española tras el triunfo púrpura en las elecciones del 12 de abril de 1931 y la instauración de la II República Española (14/4/1931). Fuerzas por él impuestas (Alemania, Italia y Portugal) participaron al lado del general Franco en la conquista del territorio español tras el fracasado golpe de estado (18/7(1936). El León Púrpura se vio forzado a acudir a la URSS para intentar nivelar la balanza. Francia y el Reino Unido se hicieron a un lado debido a la pérdida de poder sobre estas dos naciones. Odín, con gran inteligencia, introdujo varios espías en los gobiernos de París y Londres para evitar una intervención. Corrían malos tiempos en la Guarida. Arkab abdicó dejando a Cursa como reina en su lugar. Malus y después Serpens, acabaron con la reina y gobernaron sucesivamente. Serpens asesinó a Malus para hacerse con el poder. Comenzó la llamada época oscura hasta que Arkab recuperó de nuevo el poder en 1939, ya tarde, cuando Franco se había hecho con el poder en España.

El 1 septiembre de 1939 comenzó la invasión de Polonia por Alemania de mutuo acuerdo con la URSS (pacto Ribbentrop-Mólotov) en el que se repartían Polonia. Dos días más tarde Francia y Reino Unido declaraban la guerra a Alemania, a la Sociedad Thule (sin saberlo). El León Púrpura recuperaba poco a poco su prestigio anterior, pero tras Cursa, Malus y Serpens, la Hermandad fue herida de gravedad por las disidencias internas, sobre todo en los grados inferiores (hidalgo/a y caballero/doncella).

Al inicio de la contienda mundial la Sociedad Thule partía como hegemónica indiscutible con los gobiernos alemanes, italianos y españoles bajo control. Además, a través de los nidos, ejercía una influencia vital en los gobiernos de los Aliados introduciéndose en los órganos de poder de los mismos controlando así las acciones bélicas a su antojo. Japón era gobernado desde la distancia estableciendo una limpieza sobre los estados asiáticos del Lejano Oriente. El objetivo era uniformar estos estados de influencia china para después gobernarlos por la raza blanca después de aplastar a Japón a modo de libertadores. Estados Unidos y la URSS ejercían un fuerte influjo en el Enmascarado, el cual no quería cometer la parcialidad de alinearse solamente con las potencias germánicas como hizo la Orden Boreal a lo largo de los siglos (Sacro Imperio, Prusia, Austria, Suiza). Sabía bien de las posibilidades de estos dos gigantes. Estados Unidos tenía poblaciones no blancas minoritarias y a Odín le interesaba que esto fuera erradicado en un futuro y la Unión Soviética adolecía de lo mismo con sus minorías turcas y siberianas frente a las mayorías eslavas y bálticas. En definitiva, para Odín, la Segunda Guerra Mundial era un campo de pruebas para ejercer el dominio mundial a través de la raza blanca sobre las demás razas de un modo justificado. Aprendió la lección de los borealis y, si en un primer momento fomentó el revanchismo alemán por el Tratado de Versalles aupando a Hitler al poder y conquistando en los primeros compases grandes territorios europeos, no quería apostar todo a una carta, ya que el mismo Hitler, en su popularidad y poder, podía deshacerse de su mentor en cuanto viera que no le fuera necesario, así que siempre fomentó a modo de contrapeso a los gobiernos aliados en contra del dictador desde una política de debilitamiento del León Púrpura para su posterior conquista de la Guarida para convertirla en cenizas y derrocar así a su archienemigo, la Orden del León Púrpura.

Subrepticiamente, siguió la política de objetivo total y real de la Orden Boreal: Hallar la Atlántida. El mítico continente descrito por Platón en sus obras Timeo Critias.

La Sociedad Thule basaba su ideario de la raza blanca en que fue originaria de la Atlántida. Una vez después del hundimiento, los supervivientes viajaron a través de una isla flotante movida por el mismo hundimiento hasta encallar, según su mitología, en la latitud más norte. Su capital se llamaría Hiperbórea, donde estos supervivientes se llamarían a sí mismos la raza aria. Los thulianos llevan buscando desde su fundación la isla de Thule y la Atlántida. Se supone que solo en estos dos territorios se genera un extraño metal conocido como oricalco u orichalcum (cobre de montaña), el cual se cree el metal más duro y resistente además de tener propiedades rejuvenecedoras.